El año 2026 podría ser histórico para el sector espacial comercial de China, ya que los actores de la industria anticipan avances clave en cohetes reutilizables, es decir, aquellos cuyas etapas pueden ser recuperadas después del lanzamiento para volver a usarse, en lugar de descartarse.
Sobre la base del impulso generado por el intento de recuperación de la primera etapa del cohete Zhuque-3 de LANDSPACE, que estuvo cerca del éxito a fines del año pasado, se espera que más modelos realicen sus vuelos debut en los próximos meses, incluyendo el PALLAS-2 de Galactic Energy, el Tianlong-3 de Space Pioneer, que ha completado pruebas en tierra para “entregar 36 satélites en un solo lanzamiento”, y el Kinetica-2 de CAS-SPACE, entre otros. El Nebula-1 de Deep Blue Aerospace está ahora listo para ser lanzado desde su plataforma en Shandong, provincia del este de China. SEPOCH, que ha completado pruebas de recuperación de vuelo en alta mar con su producto reutilizable, apunta a lograr un lanzamiento orbital y una recuperación exitosos antes de fin de año.

A comienzos de este año, InterstellOr, la primera empresa comercial china de “tecnología de vuelos espaciales tripulados”, anunció que más de 20 personas de distintos ámbitos, incluyendo al actor Johnny Huang, académicos, directores ejecutivos y emprendedores, se han inscripto para el primer viaje espacial de China, previsto para 2028, a un costo de 3 millones de yuanes.
Las empresas, al igual que los inversores, se preparan para acelerar. Según un informe de investigación, el sector registró en 2025 un crecimiento interanual del 32% en la financiación total, alcanzando los 18.600 millones de yuanes.
Hace apenas una década, menos de 10 empresas privadas operaban en el sector espacial comercial de China. Hoy, esa cifra ha superado las 600. En diciembre de 2025, China lanzó su primer fondo especializado. Actualmente, al menos cinco empresas avanzan hacia su cotización en bolsa. El desarrollador de cohetes LOX-Metano i-Space, la primera empresa privada de China en lanzar un cohete portador a órbita, recaudó el mes pasado una cifra récord de 5.037 millones de yuanes.

En una proyección para los próximos cinco años, el Mingyuan Technology Innovation Center prevé que, ante los plazos ajustados que exige el despliegue de constelaciones, la frecuencia de lanzamientos espaciales comerciales de China aumentará de 54 lanzamientos en 2025 a aproximadamente 860 en 2030, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta del 74%. A comienzos de este año, el sitio web de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) reveló que entre el 25 y el 31 de diciembre del año pasado, China presentó una solicitud de recursos orbitales para 203.000 satélites adicionales, el mayor registro internacional de frecuencias y órbitas de su historia hasta la fecha.
Carrera hacia los cohetes reutilizables
Por primera vez, la industria aeroespacial figura como una “industria pilar emergente” en el informe sobre la labor del Gobierno de China, presentado el jueves pasado ante la Asamblea Popular Nacional (APN) para su deliberación.
Las previsiones de la industria anticipan un aumento significativo en la frecuencia de lanzamientos este año, a medida que los cohetes reutilizables de China entren en la fase de verificación de las maniobras de recuperación.
A fines de 2025, el Zhuque-3 de LANDSPACE y el Long March 12A de CASC completaron con éxito sus vuelos inaugurales, y el primero falló en la recuperación de la primera etapa de su cohete por apenas 40 metros, con un nuevo intento previsto para el segundo trimestre de este año. A pesar del revés, los profesionales creen que logró validar con éxito las tecnologías clave para cohetes reutilizables de oxígeno líquido y metano, marcando un hito a medida que las empresas privadas de cohetes van construyendo gradualmente una capacidad real y utilizable.

Los expertos predicen que la tecnología china de cohetes reutilizables evolucionará en tres fases: la Fase 1 (2025-2027) se centrará en validar tecnologías centrales como el aterrizaje vertical, el control de actitud y la amortiguación del aterrizaje. La Fase 2 (2027-2029) apunta a una tasa de éxito de recuperación superior al 90%, con cohetes reutilizados más de 20 veces y costos reducidos en un 50%. Para la Fase 3 (2029-2030), los cohetes reutilizables tendrán aplicación comercial.
Actualmente, el costo de lanzamiento de los cohetes reutilizables ronda los 100.000 yuanes por kilogramo, con el objetivo de reducirlo a 20.000.
Las empresas están reduciendo costos mediante mejoras sucesivas de los diseños para aumentar el éxito de la recuperación y reducir la amortización del hardware. Según un gerente del desarrollador de impresoras 3D ZRapid Tech, la adopción de impresión 3D, capaz de fabricar componentes que representan hasta el 85% del peso de los motores de los cohetes, reduce los costos de fabricación de componentes entre un 20% y un 30%. Además, la optimización de los procesos de lanzamiento y de los sistemas de apoyo en tierra aumentará la frecuencia de los lanzamientos, distribuyendo los costos fijos. La Academia China de Tecnología de Vehículos de Lanzamiento está construyendo la primera plataforma comercial de pruebas espaciales del país, centrada en cohetes reutilizables y nuevos productos aeroespaciales.
Las estimaciones de investigación indican que para 2030, a medida que la constelación china en órbita baja terrestre esté más consolidada, se espera que el costo de lanzamiento de los cohetes reutilizables caiga por debajo de los 10.000 yuanes por kilogramo, colocando las capacidades del país en la frontera de los estándares internacionales.
El cielo no es el límite: el plan de constelaciones
En 2026, se espera que las constelaciones de internet satelital de China experimenten una interconexión de alta densidad, sobre la base de los más de 200 satélites ya lanzados.

“La teledetección representa la fase final del espacio comercial. Actualmente, representa alrededor del 30% al 40% de las aplicaciones globales del espacio comercial. Esperamos que esta cifra alcance entre el 60% y el 70%”, destacaron desde el Beijing TianHui Aerospace Information Technology, en una entrevista con China Economic Net.
El internet satelital de órbita baja terrestre (LEO) se presenta como un eje clave en el espacio comercial en esta etapa. A diferencia de los satélites geoestacionarios tradicionales, los satélites LEO ofrecen menor latencia, menores pérdidas de enlace y una estructura más simple, lo que los hace ideales para el despliegue a gran escala y las comunicaciones globales.
Los satélites miniaturizados, modularizados y en componentes han reducido significativamente los costos y acortado los ciclos de desarrollo, indicaron desde CubeSat ZeroG Lab. En 2018, un CubeSat de teledetección podía costar un millón de dólares. Ahora, es posible colocar un satélite en órbita por menos de 700.000 dólares. Además de la producción en masa, la empresa también se enfoca en la integración de sistemas para hacer los satélites más pequeños y livianos, manteniendo al mismo tiempo su rendimiento general, lo que a su vez reduce los costos de lanzamiento.
Según la Asociación China de Industria y Ciencias Geoespaciales, el país tenía más de 640 satélites civiles de teledetección en órbita en 2025, lo que lo posiciona como el segundo actor más grande del mundo en este ámbito. Hasta ahora, China Telecom ha unido fuerzas con grandes marcas de teléfonos móviles como Huawei, Honor, Xiaomi, OPPO y Vivo para lanzar alrededor de 30 terminales que admiten conexión directa por satélite.
“El siguiente paso implica más iteraciones técnicas impulsadas por IA, desde imágenes de luz visible y datos multiespectrales hasta información hiperespectral y de microondas, con un enfoque en servir a diversas industrias”, indicaron desde del sector.
En noviembre de 2025, Beijing anunció planes para construir un centro de datos espaciales a gran escala para trasladar una enorme capacidad de cómputo de IA al espacio.
“Con el tiempo, imaginamos ofrecer datos personalizados para cada usuario, haciendo que los servicios de teledetección sean más accesibles para las pequeñas empresas e incluso para los usuarios particulares”, proyectaron fuentes de la industria.
(*) El autor es editor especializado en China de la red de medios Internews Pakistan y actualmente colabora con la Escuela de Política Pública y Gestión de la Universidad de Tsinghua, en Beijing, China.
