Cómo la IA está redefiniendo los vehículos eléctricos chinos

Desde el primer camión liviano autónomo de nivel 4 totalmente apto para uso automotriz y con redundancia completa, hasta cabinas inteligentes capaces de comprender la intención del conductor en 150 milisegundos y conversar con los usuarios en distintas “personalidades”, pasando por el primer chip de visualización SerDes para vehículos con 32 Gbps del mundo, hasta baterías Blade capaces de cargarse del 10% al 97% en nueve minutos… En el Salón del Automóvil de Beijing que acaba concluir, los “autos inteligentes” ocuparon el centro de la escena, con 181 vehículos debutando y 71 prototipos en exhibición, mostrando cómo la inteligencia artificial (IA) está transformando el sector automotor chino a una velocidad notable.

El think tank Iyiou estima que el mercado de vehículos eléctricos impulsados por IA en China alcanzó los 4,363 millones de unidades en 2025, lo que representa un incremento del 18,7% respecto del año anterior. Se proyecta que la penetración llegue al 50% hacia 2030, con arquitecturas de Visión-Lenguaje-Acción (VLA) y agentes de IA emergiendo como los principales motores de crecimiento.

Manos fuera del volante

En comparación con hace apenas dos años, el costo de los sistemas de asistencia a la conducción ha caído entre un 40% y un 60%, convirtiendo lo que antes era una característica de lujo en una opción de oferta masiva. Según la Academia China de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, más del 62% de los nuevos automóviles de pasajeros vendidos en 2025 contaban con funciones combinadas de asistencia a la conducción de nivel 2. En el segmento por debajo de los 200.000 yuanes, 4,24 millones de nuevos autos incorporaron estos sistemas, lo que supone un aumento interanual del 39,3%. En la categoría por debajo de los 100.000 yuanes (alrededor de 15.000 dólares), las instalaciones se dispararon un extraordinario 985%.

Observadores del sector describen cada vez más a 2026 como el primer año de comercialización a gran escala de la conducción autónoma de nivel 3 -conocida como automatización condicional- en la que el vehículo puede tomar el control total en escenarios definidos, como autopistas o vías rápidas urbanas. En el plazo de uno a dos años, las funciones de navegación autónoma en entornos urbanos también podrían estar disponibles en vehículos con precios a partir de 100.000 yuanes.

Varios fabricantes líderes aprovecharon el Salón del Automóvil de Beijing para demostrar la rapidez con la que avanzan las capacidades de hardware. El nuevo L9 Livis de Li Auto incorpora cuatro sensores lidar de alto rendimiento y dos chips de 5 nm desarrollados internamente, con una potencia de cómputo total de 2.560 TOPS (billones de operaciones por segundo). El ES9 de NIO funciona con chips propios que superan los 1.000 TOPS, mientras que el GX de XPeng utiliza cuatro chips de IA Turing desarrollados por la empresa, proporcionando 3.000 TOPS de potencia de cálculo local efectiva.

Las expectativas de los consumidores evolucionan con la misma rapidez. Encuestas de Autohome muestran que más de la mitad de los usuarios en China consideran que la asistencia a la conducción en autopistas y vías urbanas debería ser una función básica, y no un extra costoso.

China ya ha habilitado tramos de circulación legal para nivel 3 en autopistas y vías rápidas en 23 ciudades, respaldados por la integración Vehículo-Carretera-Nube (VRC, según siglas en inglés), un sistema de movilidad inteligente desarrollado localmente que conecta vehículos, sensores en carretera, redes 5G y plataformas en la nube para compartir datos en tiempo real, mejorar la seguridad de la conducción autónoma y optimizar la gestión del tráfico. Para 2027, se espera que las actualizaciones digitales cubran el 85% de las autopistas más transitadas y el 25% de las principales carreteras nacionales.

La tecnología de baterías también está acelerando la transición. China suministra alrededor del 70% de los materiales para baterías a nivel mundial y el 60% de las baterías de potencia globales. En el salón de Beijing, varios fabricantes de automóviles y desarrolladores de baterías presentaron nuevos paquetes capaces de ofrecer autonomías superiores a los 1.000 kilómetros.

CALB presentó lo que describió como la primera batería semisólida de grado aeronáutico producida en masa, con una densidad energética de 360 Wh/kg. Li Yan, directora de ventas para el negocio de vehículos de pasajeros en Europa de la compañía, señaló que la industria de baterías de China se beneficia de una cadena de suministro inusualmente resiliente, que abarca desde materias primas en la fase inicial de la cadena de suministro hasta componentes altamente especializados y equipos de fabricación. “La industria ha construido una red de abastecimiento estable y multinivel, donde la ausencia de algunos proveedores no afecta al conjunto”, afirmó.

Shi Jianhua, subsecretario general de ChinaEV100, indicó que las baterías de sodio-ion actuarán como un complemento importante a las tecnologías existentes. Las demostraciones a pequeña escala podrían comenzar este año o el próximo, con una comercialización inicial hacia 2030 y producción a mayor escala en un plazo de tres a cinco años. Junto con las mejoras continuas en las baterías de fosfato de hierro y litio y los avances en química de estado sólido, estas tecnologías proporcionarán en conjunto la base para la próxima etapa de crecimiento de los vehículos eléctricos.

El auto que mejor te conoce

Los consumidores ya no se conforman con autos que simplemente incorporen funciones. Ahora buscan vehículos capaces de entender solicitudes y ejecutar acciones de manera casi imperceptible.

Este mes, Horizon Robotics presentó dos productos destacados: Horizon Starry® Agentic Car SoC, el primer chip integrado de cabina y conducción para vehículos completos en China, y KaKaClaw, el primer sistema operativo automotriz basado en agentes del país. El chip Starry SoC reemplaza la arquitectura tradicional de dos sistemas (conducción inteligente y cabina) por un único chip, reduciendo significativamente los costos de hardware y la complejidad del desarrollo. KaKaClaw promete un vehículo que recuerda configuraciones preferidas, rutas diarias, hábitos e incluso rasgos de personalidad, ajustando el entorno de la cabina según el estado de ánimo, todo mediante una conversación natural.

Las tasas de adopción de cabinas inteligentes en China han superado el 76%, y Guohai Securities proyecta un crecimiento anual compuesto superior al 27% en los próximos cinco años. Lo que antes era una pantalla de tablero y un panel de instrumentos se está expandiendo hacia una “sala de estar digital”: pantallas head-up, sistemas de entretenimiento para pasajeros y displays inteligentes en los asientos traseros se están convirtiendo en estándar. Varios proveedores de conducción autónoma y fabricantes de automóviles han anunciado recientemente planes para acelerar la adopción masiva reduciendo costos, llevando los sistemas de asistencia a la conducción a un rango de precios accesible.

China podría tener una ventaja en materia de software. Neusoft, proveedor tecnológico, sostiene que el ecosistema de nube del país supera al de sus competidores internacionales, impulsado por una infraestructura 5G líder a nivel mundial y un ritmo más acelerado de innovación en la nube. La empresa afirma que las interacciones de voz en cabinas pueden responder en 150 a 200 milisegundos -lo suficientemente rápido como para resultar instantáneo para la percepción humana- y que estos sistemas ya se encuentran en producción masiva.

Sin embargo, la velocidad por sí sola no es suficiente. Shuai Bin, investigador posdoctoral en la Universidad de Tsinghua, señala que los automóviles actuales aún se comportan como si “cada viaje fuera el primer encuentro”, careciendo de memoria y de capacidad de evolucionar junto al usuario. Li Jinlong, presidente del comité de gestión de AutoLink, lo resume de forma más directa: la verdadera aplicación decisiva no es una función específica, sino un automóvil que entienda al conductor antes de que diga una palabra.

Esa visión podría materializarse antes de lo esperado. Según el libro blanco Smart Cockpits: Defining a New Automotive Paradigm in the AGI Era -Cabinas inteligentes: definiendo un nuevo paradigma automotriz en la era de la AGI (inteligencia artificial general)-, las capacidades de IA a nivel de dispositivo pasarán de ser un diferenciador premium a un requisito básico en los próximos dos a tres años, impulsadas por chips automotrices más potentes, una transición hacia arquitecturas electrónicas centralizadas y una maduración en la colaboración entre la nube y la computación en el borde.

Más allá del automóvil

Shi Jianhua señala una convergencia industrial más amplia que ya está en marcha. La tecnología automotriz se está fusionando cada vez más con la robótica, la aviación de baja altitud y otros sistemas impulsados por IA. Aproximadamente el 70% de esta base, sostiene, es transferible a industrias emergentes de “inteligencia compuesta”, como la robótica, los drones y las embarcaciones autónomas. El vehículo inteligente moderno, señala, ya no es solo un automóvil, sino un terminal de IA sobre ruedas, construido sobre la integración de IA, conectividad, baterías, sistemas de potencia y nuevos materiales. Puede impulsar múltiples industrias de escala billonaria, como los taxis autónomos, los servicios de transporte sin conductor y la logística automatizada.

Pony.ai, empresa de conducción autónoma, estima que el costo total de su robotaxi -incluido el vehículo y el conjunto completo de sensores- caerá por debajo de los 230.000 yuanes (unos 34.000 dólares). Esto contrasta fuertemente con su rival estadounidense Waymo, cuyos vehículos autónomos costarían alrededor de 200.000 dólares cada uno. En una comparación directa, el sistema chino podría ser entre seis y siete veces más barato. La empresa atribuye esta ventaja a su enfoque de “inteligencia de vehículo único”, que reduce la dependencia de infraestructura externa costosa.

Otra capa de transformación se encuentra en la convergencia entre vehículos y sistemas energéticos. Shi destaca que la coordinación entre los vehículos de nueva energía y la red eléctrica podría generar efectos de “1+1>2”. Para 2030, el parque de vehículos eléctricos de China podría superar los 100 millones de unidades. La capacidad de almacenamiento colectiva de sus baterías podría superar los 600 GWh, convirtiendo a los automóviles en un buffer energético distribuido para la red.

(*) El autor es editor especializado en China de la red de medios Internews Pakistan y actualmente colabora con la Escuela de Política Pública y Gestión de la Universidad de Tsinghua, en Beijing, China.

Últimas Publicaciones

China indescifrable: los antiguos poetas volvieron como estrellas pop

Varias plataformas musicales nacionales han actualizado los créditos de las canciones modernas para reflejar a los autores originales, lo que ha llamado la atención...

El hilo de la IA china no se corta por lo más delgado

El Tribunal Popular Intermedio de Hangzhou, el Silicon Valley chino, falló contra una empresa que había reemplazado a un trabajador por Inteligencia Artificial. El...

El arte de animar lo invisible tuvo premio

El histórico Studio Ghibli, fundado por Hayao Miyazaki y Isao Takahata, fue distinguido con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026...

Las automotrices tradicionales se reinventan en China

En el Salón del Automóvil de Beijing 2026, las automotrices tradicionales exhiben su reconversión con nuevos modelos eléctricos y alianzas con firmas chinas, en...

Los libros únicos

Lo leí a lo largo de un viernes en el que hubo lluvia y luego sol y temperatura alta y algodonosa. Lo leí a...

Descubre más desde Llibres

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo