Una campaña de la marca francesa Lemaire desató una ola de críticas en redes sociales chinas por su presunta alusión a la coleta impuesta durante la dinastía Qing. La firma pidió disculpas, pero no logró frenar el rechazo ni los llamados a boicot en uno de sus mercados clave.
La marca francesa Lemaire quedó en el centro de una controversia en China luego de que usuarios de redes sociales cuestionaran una campaña promocional de su línea de objetos perfumados por considerar que evocaba un símbolo históricamente sensible vinculado a la dinastía Qing (1644-1911). La polémica se desató tras la difusión de imágenes del objeto “Tresse”, una pieza de lino trenzada concebida para contener fragancia.

Las críticas apuntaron a la estética de la campaña, en la que el objeto aparece acompañado por elementos como un vestido largo y unas tijeras. Para numerosos internautas chinos, la composición remite al corte de pelo forzado y la adopción obligatoria de la coleta durante la dinastía Qing, una práctica impuesta a la población han como signo de sumisión política y cultural.
Según reportó el diario Global Times, la reacción en plataformas digitales chinas fue mayoritariamente negativa, con llamados a boicotear la marca y cuestionamientos sobre la intencionalidad de la propuesta visual. Algunos usuarios señalaron que la inclusión de tijeras en las imágenes no podía ser casual y denunciaron una falta de conocimiento histórico por parte de la firma.

Ante la escalada de críticas, Lemaire difundió un comunicado en el que pidió disculpas y reconoció no haber considerado “suficientemente las diferencias de percepción y sensibilidad en distintos contextos culturales”. La empresa sostuvo que “Tresse es un objeto de lino trenzado hecho a mano, diseñado para contener fragancia”, y aseguró haber iniciado una revisión de sus procesos internos para evitar situaciones similares.
Sin embargo, la respuesta no logró desactivar el malestar. Mientras algunos usuarios valoraron la eliminación de las imágenes como un gesto adecuado, otros calificaron el comunicado como insuficiente y cuestionaron su sinceridad. En varios mensajes se interpretó que la referencia a las “diferencias culturales” trasladaba la responsabilidad a la audiencia china, en lugar de asumir un error propio.
Fundada en 1991 en París por Christophe Lemaire, exdirector creativo de Hermès, la firma se caracteriza por un enfoque minimalista y ha reforzado en los últimos años su presencia en el mercado chino. En ese contexto, la controversia vuelve a poner en evidencia las tensiones que pueden surgir cuando marcas globales interactúan con símbolos y memorias históricas en contextos culturales distintos.
