El sinólogo Marcelo Rodríguez destacó el valor histórico y geopolítico de la travesía del Ejército Rojo como un símbolo de resiliencia y disciplina popular. Para el experto, el espíritu de aquella hazaña no solo sentó las bases del posterior desarrollo industrial y social de China, sino que continúa siendo una referencia para los pueblos que buscan transformar realidades injustas.
La Larga Marcha, la épica travesía militar de 1934 a 1936 durante la cual el Ejército Rojo encabezado por el Partido Comunista de China (PCCh) rompió el cerco de las fuerzas del Kuomintang, es un hito revolucionario del siglo XX cuyo ejemplo y espíritu continúan presentes en China y es una inspiración para los pueblos del mundo, afirmó el académico argentino Marcelo Rodríguez.
«Indudablemente, la Gran Marcha representa uno de los hitos más importantes de la historia revolucionaria del siglo XX», dijo el experto durante una reciente entrevista con Xinhua, y enfatizó que «la Larga Marcha se ha constituido en uno de los ejemplos más importantes de la resiliencia, la resistencia y el valor de la organización para las fuerzas revolucionarias de todo el mundo».

«A 90 años de la Larga Marcha, su ejemplo y espíritu continúan presentes en la sociedad china contemporánea. Las tareas llevadas adelante, desde entonces hasta alcanzar el triunfo de la revolución en 1949, los avances logrados en temas claves como la alfabetización, el desarrollo industrial, la organización de aspectos centrales de la estructura social, sentaron las bases para el crecimiento impresionante logrado por China a partir del inicio del proceso de reforma y apertura», detalló el sociólogo argentino.
Rodríguez subrayó que «la importancia de la Larga Marcha radica en haber evidenciado que aun en las condiciones más difíciles para un movimiento revolucionario, si este está convencido de su misión histórica y construye este camino en conjunto con el pueblo, ninguna batalla está perdida».

«Entiendo que para el pueblo chino la Larga Marcha representó y representa un claro ejemplo de perseverancia, de la entrega y autodisciplina necesarias para concretar los objetivos propuestos», consideró el también Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Argentina.
El entrevistado abordó también las cualidades comunes a la humanidad que encarna la Larga Marcha y destacó algunas palabras clave.
«Los conceptos de resiliencia, resistencia, organización, autodisciplina y la conciencia de la necesidad de la revolución para construir una nueva sociedad resultan claves en este sentido», expresó.
A partir de distintos episodios clave que todavía resuenan, como la Batalla del Río Xiangjiang, la Reunión de Zunyi y los Cuatro Cruces del Río Chishui, el espíritu de la Larga Marcha «continúa presente en la sociedad china contemporánea y es un ejemplo para los pueblos del mundo», observó el experto.

Consultado sobre por qué la Larga Marcha sigue interesando a personas de distintos países y contextos culturales del mundo, Rodríguez expresó que «la Larga Marcha sigue siendo una referencia insoslayable. Una de las tareas que debemos encarar quienes trabajamos en ámbitos políticos y académicos relacionados con China es dar a conocer mucho más la Larga Marcha en ámbitos no especializados en estos temas».
«Estamos viviendo un momento de grandes transformaciones en el mundo, y la Larga Marcha debe constituir una referencia insoslayable de la necesidad y la posibilidad concreta de transformar estructuralmente nuestras injustas sociedades en el camino de la construcción del socialismo y de una comunidad de futuro compartido para la humanidad», comentó el académico argentino.
