Comenzaron las competencias de caballos en el suroeste de China. Una celebración que une la pasión deportiva con un legado de más de mil años de historia cultural tibetana.
Con presentaciones que combinan la destreza deportiva y el patrimonio ancestral, comenzó este jueves a la tradicional temporada de carreras de caballos en el distrito de Amdo, ubicado en la región autónoma de Xizang, en el suroeste de China.
La ceremonia de apertura incluyó maniobras ecuestres, entre las que destacó la tradicional recolección del hada – un pañuelo de seda típico de la cultura tibetana – en plena carrera y a máxima velocidad, una muestra del estrecho vínculo histórico entre los lugareños y los caballos.

El festival reúne a ejemplares y jinetes provenientes de los condados circundantes de Lhasa y de la ciudad de Nagqu. El objetivo central del evento es promover y popularizar las disciplinas tradicionales entre los habitantes, preservar la identidad cultural y enriquecer la vida deportiva de las comunidades.
Las carreras de caballos constituyen uno de los deportes más queridos y extendidos en Xizang, con una historia milenaria que se ha consolidado como un engranaje fundamental tanto de la cultura local como del sector deportivo de la región.

El desarrollo institucional de esta disciplina cuenta con un fuerte respaldo técnico a través del equipo ecuestre de Xizang que, fundado en 1986, ha cosechado numerosas medallas de oro en competiciones nacionales e internacionales.
Además de su faz competitiva, el seleccionado organiza de forma regular exhibiciones gratuitas en áreas rurales para asesorar a agricultores y pastores, fomentando el desarrollo de la equitación regional desde las bases.
