Tai Ji Quan, el arte marcial chino que crece en Argentina

Más de 200 participantes, de distintos países, participaron de un seminario realizado por al maestro Chen Bing.
Fuente: Xinhuax - 2024-03-11
El Tai Ji Quan, también conocido como Tai Chi, es un arte marcial chino que tiene un desarrollo creciente en Argentina, lo cual quedó en evidencia mediante un exitoso seminario realizado en Buenos Aires a cargo del maestro chino Chen Bing.
   
El taller se llevó a cabo en la capital argentina, entre el miércoles y este domingo, bajo la organización de la Chen Bing Taiji Academy Argentina, que dirige el argentino Martín Ugarte.
   
Entre los más de 200 participantes hubo alumnos de varios países, como Colombia, Brasil, Uruguay, Chile, Reino Unido, Francia y Estados Unidos, en el marco de una gira de Chen Bing (52) por Latinoamérica.
   
La práctica del arte marcial chino ha tenido un crecimiento exponencial en Argentina en los últimos años y, según Ugarte, "hay gente que viene porque quiere mejorar su salud, hay gente que quiere aprender a defenderse, hay gente que quiere la parte social, estar dentro de un grupo".
   
Ugarte, que es contador público y licenciado en Administración de Empresas, contó que empezó a practicar Tai Chi en 1995.
   
En 2003 abandonó su profesión para dedicarse exclusivamente a su escuela de Tai Chi en el barrio de Belgrano, al norte de Buenos Aires.
   
En 2010, en su segundo viaje a China, conoció en la aldea de Chenjiagou, de la provincia de Henan, al maestro Chen Bing, quien lo nombró como su representante en 2017 y como su discípulo en 2018.
"El primer día me enamoré, porque vi esa combinación de movimientos suaves con descarga rápida", aseguró Ugarte .
En esta disciplina, explicó Ugarte, "la primera parte es la relajación" y después "la elongación, estiramiento, corrección de postura, que los hombros estén caídos, que no estén levantados, bajar la tensión, el fortalecimiento de las piernas y distintos ejercicios".
   

"Luego se hace la forma, que son una serie de movimientos encadenados que se van aprendiendo de a poco en cada clase", indicó.
   
La escuela tiene sedes en distintos barrios, como Caballito, Villa Puerredón y Colegiales, además de distintas ciudades, como Chivilcoy, Chacabuco, Mercedes, Ituzaingó y Morón, en la provincia de Buenos Aires.
   
"El primer día me enamoré, porque vi esa combinación de movimientos suaves con descarga rápida", aseguró Ugarte sobre el estilo de la familia Chen.
   
Al respecto, destacó que "tiene un montón de beneficios para la salud", como por ejemplo "la corrección de las posturas y la respiración", ya que "uno duerme mejor a la noche, está más relajado, fortalece las piernas, calma la ansiedad" y "cultiva la paciencia".
   
Además, en la parte marcial, "es un método de autodefensa", por lo cual uno aprende "cómo defenderse ante un ataque, ante un golpe, ante una patada, ante un agarre, a usar la fuerza del otro para redirigirla y resolverlo".
   
Ugarte describió a China como su "segundo país" y dijo que en septiembre próximo realizará su octavo viaje al país asiático, junto a un grupo de alrededor de 15 alumnos, "a entrenar con el maestro Chen Bing a la aldea de Chenjiagou".
   
El colombiano Jorge Franco (55), uno de los alumnos que participaron del seminario, resaltó que se trata de un deporte "armonioso".
Ugarte destacó que "tiene un montón de beneficios para la salud", como por ejemplo "la corrección de las posturas y la respiración".
Expresó que "en lo físico, te mantiene en forma la flexibilidad, la conciencia del cuerpo, y en lo mental, es una forma de estabilización, porque el Tai Chi en la lentitud te hace ser consciente de cada movimiento".
   
"El Tai Chi es una manera de volver al cuerpo, movimiento a movimiento, y eso te genera una cierta conciencia de la respiración, del cuerpo, etcétera, y cierta estabilidad de estar en el momento presente", agregó.
   
Según Franco, oriundo de Medellín, esta práctica "contrasta fuertemente con el ritmo y el estilo de vida que nosotros llevamos".
   
Asimismo, Ariel Calo (50), domiciliado en Buenos Aires, comentó que "paciencia y pasión" se combinan a la hora de practicar Tai Chi, algo que él hace desde hace 15 años.
   
"Al maestro Chen Bing lo admiro mucho. La verdad es que es un placer, un honor, poder estar acá. Para nosotros, ver los detalles, cada postura, cada movimiento, la relajación que tiene, cómo se arraiga en el piso, es muy interesante y muy apasionante", enfatizó.
   
También subrayó que pueden practicar esta disciplina personas de diferentes edades, tanto niños como adultos mayores.
   
"He visto chicos de cinco o seis años practicando Tai Chi, hasta gente muy grande, y he tenido una vez una compañera que tenía Parkinson y la verdad es que le ayudaba muchísimo y se notaba que iba mejorando de a poquito", mencionó Calo.
   
Según el maestro Chen, "estoy muy feliz de ver que a tantos latinoamericanos les gusta el Tai Ji Quan. Es una cultura tradicional china con una larga historia. Los latinoamericanos han profundizado su comprensión de la cultura china a través del estudio y la comprensión del Tai Ji Quan".

   "Muchas personas incluso han visitado China muchas veces por su inclinación del Tai Ji Quan. Justamente así los pueblos latino y chino se han acercado mucho", comentó Chen.